Manos y pies.
Esta guía reúne los cuidados para tu manicura y pedicura semipermanente: preparación, mantenimiento y pequeños gestos que protegen un resultado bonito por más tiempo.
Prepara tus manos y tus pies.
Una base limpia y unas uñas valoradas con calma nos ayudan a elegir el servicio más adecuado y a trabajar con precisión. Si tienes una situación especial, necesitamos saberlo antes de comenzar.
Evita cortar las cutículas
No cortes ni retires cutículas antes de venir. Así podemos valorar el estado real de la uña y cuidar la zona con el criterio profesional adecuado.
Ven sin productos grasos
Evita aceites, cremas muy grasas y esmalte el mismo día. Para pedicura, acude con los pies limpios y, si es posible, sin esmalte.
Cuéntanos tu situación
Informa de alergias, heridas, dolor, infección, sospecha de hongos, uñas debilitadas, diabetes, problemas circulatorios o sensibilidad reducida.
Tu resultado merece su tiempo.
Las primeras 24 horas son una oportunidad para proteger el esmaltado y cuidar la piel. Mantén siempre la pauta que recibas en cabina.
Evita calor y humedad al inicio
Durante las primeras 24 horas evita agua muy caliente, sauna, vapor y piscina para proteger el acabado y la zona tratada.
Usa guantes para limpiar
Protege tus manos de productos químicos, fregado y limpieza intensa con guantes para conservar mejor el esmaltado.
No uses las uñas como herramienta
Evita abrir, despegar o rascar objetos con las uñas. Son pequeños gestos que ayudan a evitar levantamientos o roturas.
Hidrata sin invadir el esmaltado
Aplica aceite de cutículas y crema de manos a diario. En los pies, hidrata la piel evitando exceso de producto sobre el esmaltado reciente.
No arranques el producto
No retires ni arranques el esmaltado por tu cuenta. Reserva una retirada profesional para cuidar la superficie natural de la uña.
Elige comodidad para tus pies
Tras la pedicura utiliza calzado cómodo y transpirable para reducir presión y roce, especialmente durante el primer día.
Un cuidado que acompaña tu ritmo.
El mantenimiento no consiste solo en conservar el color: ayuda a revisar el estado de la uña y a mantener manos y pies cuidados de forma respetuosa.
Manos bonitas, base cuidada
Aplica aceite de cutículas y crema de manos después de lavarlas. El mantenimiento o retirada profesional suele recomendarse cada 2-3 semanas.
Pies cómodos y cuidados
Hidrata a diario, utiliza calzado transpirable y evita cortar o arrancar pieles y cutículas. El mantenimiento suele valorarse cada 3-4 semanas.
¿Tienes una duda? Escríbenos.
Si notas dolor, inflamación, cambios en la uña o cualquier situación fuera de lo habitual, preferimos que nos consultes antes de intervenir por tu cuenta.